De la investigación a la prevención: Así se combaten los delitos en la red
Los delitos tecnológicos pueden empezar en cualquier lugar. Basta un teléfono móvil y una conexión a Internet. El agresor ya no necesita estar físicamente junto a la víctima: redes sociales, aplicaciones de mensajería y perfiles falsos pueden convertirse en herramientas para acosar, amenazar o engañar.
Y cuando hablamos de menores, aparecen riesgos específicos. Por eso, parte del trabajo comienza mucho antes de que exista una denuncia.
La Policía Nacional imparte charlas en los centros educativos para enseñarles a identificar situaciones de riesgo, proteger su intimidad y pedir ayuda cuando detecten comportamientos sospechosos en Internet. A veces una charla acaba destapando mucho mas y ese primer paso ha permitido descubrir delitos mas graves.
Detectar, denunciar y prevenir. Tres pasos frente a delitos que ya no necesitan contacto físico entre víctima y agresor.
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