Los vecinos de Tabarca afrontan su futuro más incierto divididos en dos mitades.
Por un lado quienes defiende que la autogestión es la única vía para salvar la isla, y por el otro los que temen romper con Alicante.
La isla son 30 hectáreas de tierra con 60 vecinos empadronados y un conflicto que no para de crecer.